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viernes, 22 de febrero de 2013
Aleph, Paulo coelho
"El camino de la paz es fluido como un río, porque no se resiste a nada, ya venció antes de comenzar, El arte de la paz es invencible porque nadie está luchando contra nadie, sólo consigo mismo. Véncete a ti mismo, y vencerás al mundo"
Aleph, Paulo Coelho.
La abrazo y pongo su cabeza en mi hombro.
-Yo te amo. Yo te amo porque todos los amores del mundo son como ríos diferentes corriendo hacia un mismo lago, y ahí se encuentran y se transforman en un amor único que se vuelven lluvia y bendice la tierra.
"Yo te amo como un dí, que crea las condiciones para que la vegetación y las flores crezcan por donde pasa. Te amo como un río que da de beber a quien tiene sed y transporta a las personas adonde quieren llegar.
"Yo te amo como un río, que entiende que necesita correr diferente en una cascada y aprende a reposar en una depresión del terreno. Te amo porque todos nacemos en el mismo lugar, en la misma fuente, que sigue alimentándonos siempre con más agua. Así, cuando estamos débiles todo lo que tenemos que hacer es aguardar un poco. Cuando vuelve la primavera, las nieves de invierno se derriten y volvemos a llenarnos de nueva energía.
"Yo te amo como un río que comienza solitario y débil en una montaña, y poco a poco va creciendo y uniéndose a otros ríos que se acercan hasta que, a partir de determinado momento, puede superar cualquier obstáculo para llegar a donde desea.
"Entonces, yo recibo tu amor y te entrego mi amor. No el amor de un hombre por una mujer, no el amor de un padre por una hija, no el amor de Dios por sus criaturas, Sino un amor sin nombre, sin explicación, como un río que no puede explicar su curso, sólo sigue adelante. Un amor que no pide y que no da nada a cambio, sólo se manifiesta. Yo nunca seré tuyo, tú nunca serás mía, pero aun así puede decir: te amor, te amo, te amo."
Debe haber sido la tarde, debe haber sido la luz, pero en ese momento el universo parecía entrar finalmente en armonía. Nos quedamos ahí sentados, sin los menores deseos de volver al hotel, donde Yao ya debía estar esperándome.
-Yo te amo. Yo te amo porque todos los amores del mundo son como ríos diferentes corriendo hacia un mismo lago, y ahí se encuentran y se transforman en un amor único que se vuelven lluvia y bendice la tierra.
"Yo te amo como un dí, que crea las condiciones para que la vegetación y las flores crezcan por donde pasa. Te amo como un río que da de beber a quien tiene sed y transporta a las personas adonde quieren llegar.
"Yo te amo como un río, que entiende que necesita correr diferente en una cascada y aprende a reposar en una depresión del terreno. Te amo porque todos nacemos en el mismo lugar, en la misma fuente, que sigue alimentándonos siempre con más agua. Así, cuando estamos débiles todo lo que tenemos que hacer es aguardar un poco. Cuando vuelve la primavera, las nieves de invierno se derriten y volvemos a llenarnos de nueva energía.
"Yo te amo como un río que comienza solitario y débil en una montaña, y poco a poco va creciendo y uniéndose a otros ríos que se acercan hasta que, a partir de determinado momento, puede superar cualquier obstáculo para llegar a donde desea.
"Entonces, yo recibo tu amor y te entrego mi amor. No el amor de un hombre por una mujer, no el amor de un padre por una hija, no el amor de Dios por sus criaturas, Sino un amor sin nombre, sin explicación, como un río que no puede explicar su curso, sólo sigue adelante. Un amor que no pide y que no da nada a cambio, sólo se manifiesta. Yo nunca seré tuyo, tú nunca serás mía, pero aun así puede decir: te amor, te amo, te amo."
Debe haber sido la tarde, debe haber sido la luz, pero en ese momento el universo parecía entrar finalmente en armonía. Nos quedamos ahí sentados, sin los menores deseos de volver al hotel, donde Yao ya debía estar esperándome.
miércoles, 13 de febrero de 2013
¿Y dónde estás?
Que otros avanzan sobre tu sombra y todos con todo avanza mientras tu no estás.
Y cada vez te siento más lejano mientras te toca la verdad y lloras lejos, tan lejos que quizás ya ni te reconozca.
¿Y al final qué quieres? ¿Qué quieres que yo quiera?
Y andas lejos, andas tan lejos que ya ni cerrando los ojos te veo, sólo te vislumbro apenas como hace años, sólo como en esos tiempos te veo claro... Pero fue hace tanto tiempo.
Y yo te he extrañado tanto tiempo que no aguantaría bien el extrañarte de nuevo y te comienzo a extrañar otra vez, lo peor es que te lo advertí .
¿Por qué nunca me haces caso?¿Por qué nunca piensas en mi?
viernes, 1 de febrero de 2013
Demoras.
Me parece que toda palabra para describir lo que se está comenzando a respirar en ese espacio que existe entre tu y yo podría ser vulgar, pero tampoco encuentro pintura o canción que la cubra a la perfección.
Será porque es como un espacio secreto que conocemos sólo tu y yo, en el que ninguno quiere dar el primer paso hacia adelante en la cuerda que están abarcando nuestros pies.
Me gustaría poder cerrar los ojos simplemente y dejarme llevar hasta la otra orilla, me veo feliz en ello, pero todo lo demás me detiene, especialmente porque la intuición me advierte el que tu no harías lo mismo, porque aún crees que tienes algo que perder.
Y ahora quiero estar en tu cuerpo, dentro, no entre besos y abrazos, sino que en tu mente y poder ver todo claramente. Porque simplemente ya me estoy acercando al borde, me estoy destapando una a una de mis ropas, casi no me quedan recursos para no lanzarme o quedarme quieta y eso lo puede encender todo o apagar de una vez, cuando en el fondo simplemente no quiero que termine.
Trato de darle primeros auxilios cada vez que puedo a todo esto e intento llevarlo por los caminos más sanos todo el tiempo, tu lo sabes eres testigo de ello.
Y entre más te demoras tu, más me demoro yo.
¿Cómo no lo ves?.
martes, 18 de diciembre de 2012
" "¿Qué me sucede? ¿Me caigo? Las piernas me vacilan" ,pensó; y calló de espaldas. Abrió pesadamente los ojos, con la esperanza de ver cómo terminaba la lucha de los franceses y los artilleros deseaba saber si el pelirrojo había muerto o no, si los cañones estaban en poder del enemigo o habían sido salvados. Pero no vio nada. Sobre el no había más que el cielo, un cielo alto, sin brillantez, pero infinitamente alto, sobre el que se deslizaban algunas nubes grises. "Qué paz, que calma, qué serenidad; todo es distinto a como era hace un momento, cuando yo corría- pensó el príncipe Andrei-; cuando corríamos, gritábamos y combatíamos; cuando con aquellas caras furiosas y asustadas, el francés y el artillero se disputaban el atacador, las nubes no se movían así por ese cielo alto e infinito. ¿Cómo no me he fijado antes en esa profundidad del cielo? ¡Qué feliz me siento de haberlo sabido al fin! Sí, todo es vacío y engaño, menos ese cielo infinito. No hay nada más que el. Pero ni eso existe. No hay más que paz, reposo... Y muy bien que así sea" "
La guerra y la paz, León Tolstoi
lunes, 17 de diciembre de 2012
Cuatico
Corro, levanto la cabeza y veo a mi derecha los árboles, el cielo de un color distinto al azul y celeste de siempre porque ahora cae el sol y me conmuevo ante eso.
Corro con mi hermana al lado levanto la cabeza, veo de un color distinto de nuevo el cielo, lila, un árbol de un verde intenso se mueve con el viento al lado de la silueta de la luna que ya a las 8 de esa tarde comienza a dibujarse de un tono blanco grisáceo, y todo es distinto.
Cuelgo la ropa luego de lavarla, mi polera favorita con más cuidado, miro hacia al frente y de nuevo, el sol cae, los colores cambian el paisaje, y todo cambia hasta en esa acción tan cotidiana, termino por percibirlo, por darme cuenta al fin que todo es tan distinto siempre, que simplemente bastaba con levantar la cabeza, que sólo tenía que mirar los colores, que todo estaba allí, siempre lo ha estado completo para que lo viera y me sienta una parte diminuta en este todo infinito, cuando corro, subo la pasarela y miro al frente toda esa naturaleza en campos, esa inmensidad que me invade, pensando en todo aquello que a mi me es tan grande es tan pequeño en realidad en comparación a un universo siempre en expansión y yo, tan tonta, molécula, átomo de ese movimiento, un suspiro, un pestañeo no había percibido mi pequeñez.
¿Y qué es mi vida en comparación? nada
¿Y para que he nacido? He nacido para amar y conocer apenas una pequeña fracción de todo aquello, sólo viviré una vez, un ahora y sólo conoceré y querré de verdad ¿a cuantos? Tan pocos, pero que llenan mi vida y yo lleno la de ellos, pero seremos siempre a penas partes, los unos a los otros de los mismos.
Y mi vida es tan pequeña, pero tan necesaria para mi y para otros, que no puedo hacer otra cosa que vivirla en todos sus matices y poner lo mejor de mi en cada acción, porque es al final lo único que poseo de verdad, mis acciones y mis pensamientos.
jueves, 29 de noviembre de 2012
" Al encontrarse allí, comenzó a dudar de que le fuera posible cambiar de existencia para adoptar la que había soñado durante el camino. Todas esas señales de su vida pasada parecían decirle. "No, no nos abandonarás, no te convertirás en otro, seguirás haciendo lo que siempre has sido, con tus dudas, con tu perpetuo descontento de ti mismo, con tus débiles tentativas de mejora, con tus recaídas y una eterna esperanza de una felicidad que no se hizo para ti".
Eso le decían los objetos exteriores; pero una voz interior muy diferente, le decía en cambio que no debía ser esclavo de su pasado, que cada uno hacía de si lo que quería. " Ana Kerenina, León Tolstoi.
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"En el costado este final abierto punza y no sangro. Trato de seguir caminando.No sé donde, pero lejos de todo ..."
